sábado, 12 de septiembre de 2009

La captura de Pemex

Irma Eréndira Sandoval*
La llegada a Petróleos Mexicanos de Juan José Suárez Coppel, quien hasta hace poco fue vicepresidente de finanzas del Grupo Modelo, tesorero corporativo de Televisa, y director de derivados de Banamex, instala una situación de franca captura en nuestra paraestatal. La captura del Estado es una manifestación estructural de la corrupción que implica la institucionalización de los conflictos de interés y la determinación de normas y políticas de gestión estatal por parte de poderosos grupos económicos. Esto muchas veces se reviste de legalidad procedimental pero, como en todo caso de corrupción, auspicia la desviación de recursos públicos para servir intereses privados.

Hace menos de un año, Suárez Coppel fue rechazado por todas las fuerzas políticas como consejero profesional en el consejo de administración debido a su cercanía con Francisco Gil Díaz y las graves acusaciones de corrupción que existen en su contra. Desde sus tiempos como director de finanzas de Pemex, el nuevo director general destacó por haber asignado sin que mediara proceso de licitación alguno más de una treintena de contratos millonarios que beneficiaron a consultores vinculados al poder y a empresas trasnacionales como Oceanografía, Blue Marine, Pricewaterhouse Coopers y Cleary, Gottlieb, Steen & Hamilton, entre otras.

Tanto la Auditoría Superior de la Federación (ASF) como la Secretaría de la Función Pública han señalado que Suárez Coppel está implicado en una poderosa red de tráfico de influencias operando en el interior de Pemex, que incluye entre otros al actual director de Pemex Refinación, José Antonio Ceballos Soberanis, quien destacó por haber defendido la legalidad de los contratos celebrados con la empresa Ivancar, de la familia Mouriño.

Otros participantes de esta red de complicidades son también el actual senador panista Juan Bueno Torio, quien debido a su cercanía con Martha Sahagún y los hermanos Bribiesca Sahagún fue premiado con el jugoso cargo de director de Pemex Refinación entre 2003 y 2006; Pedro Carlos Gómez Flores, ex subdirector de almacenamiento y distribución de la paraestatal; los mismos predecesores de Suárez Coppel en los sexenios de Ernesto Zedillo y Vicente Fox: Rogelio Montemayor Seguy, Luis Ramírez Corzo, y el mismo señor Pemexgate Raúl Muñoz Leos, quien de acuerdo con los informes de la ASF provocó un quebranto a la paraestatal por más de mil 700 millones de pesos.

Además de estas historias de corrupción e impunidad que manchan la trayectoria del nuevo funcionario, tampoco puede aducirse que Suárez Coppel sea muy eficaz en el manejo de las variables financieras. Como director de derivados de Banamex provocó pérdidas millonarias al banco hoy controlado por Citibank. Asimismo, como director de finanzas de Pemex fue el responsable del fracaso de la inversión en un fondo que supuestamente buscaba inversiones con fines ambientales manejado por el North America Environmental Fund y el Environmental Organizational Partnership, que dejó pérdidas por más de 3 millones de dólares.

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