miércoles, 3 de febrero de 2010

PRD frente a las elecciones estatales 2010: No a las alianzas con el PAN y el PRI

Escrito por:

Jesús Vázquez y Luis Enrique Barrios

“El deber de un partido auténticamente revolucionario no es declarar que es imposible renunciar a todo compromiso, sino saber a través de todos los compromisos -cuando son inevitables- permanecer fiel a sus principios, a su clase, a su misión revolucionaria, a su tarea de preparar la revolución y de educar a las masas populares para la victoria en la revolución”.

Lenin: Acerca de los Compromisos

Este 2010 será un año electoralmente muy activo el cual se extenderá a un poco mas del 40 porciento del padrón electoral nacional, mismo porcentaje que se concentra en las doce entidades donde se renovaran los cargos de gobernadores, diputados locales y ayuntamientos.

En cuanto a los partidos el panorama será el siguiente: el PRI pretende refrendar las gubernaturas de Chihuahua, Sinaloa, Durango, Tamaulipas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala, yendo en algunos caso aliados con el PANAL o el Verde Ecologista. Al PAN le bastara con mantener los gobiernos de Aguascalientes y Tlaxcala y en siete de las 12 entidades donde se elegirá gobernador tiene previsto armar bloques para competir contra el PRI. El PRD buscará reafirmarse en Zacatecas, además de pelear la gubernatura de Aguascalientes. En lo referente al PAN y al PRI, en el pasado congreso nacional del PRD, en el cual la mayoría de delegados estaba integrada por allegados a los “chucos”, se abrió las puertas a las alianzas electorales con dichos partidos de derecha significando ello que el Sol Azteca busca ahora emplear esa táctica en Oaxaca, Veracruz, Hidalgo, Durango, Quintana Roo y Puebla por medio de una alianza electoral con el PAN. En Tlaxcala el plan es contender por la gubernatura en alianza con el PRI para tratar de arrebatársela al PAN.

El PRD y las “Alianzas”

A lo largo de su historia, para ser más precisos desde 1992, panistas y perredistas han ido en alianza en Coahuila, Chihuahua, Durango, Yucatán, Oaxaca, Nayarit y Chiapas, con triunfo en los dos últimos.

En 1992 en la construcción del primer acuerdo electoral con el PAN, cuando Cuauhtémoc Cárdenas era el líder nacional perredista, Rodolfo Elizondo (actual secretario de Turismo del gobierno de Calderón) encabezó la primera alianza electoral entre PRD y PAN en Durango. Los resultados de éste acuerdo electoral no fueron exitosos y no lograron arrebatarle el gobierno al PRI

En 1999, PRD y PAN impulsaron en Coahuila la candidatura de Juan Antonio García Villa, quien perdió frente al priísta Enrique Martínez el cual atrajo el 60 por ciento de los votos.

Dos años después en 2001, perredistas y panistas fueron juntos también en Yucatán, con la postulación de Patricio Patrón Laviada el cual, tras su llegada al gobierno estatal, se olvido inmediatamente del PRD.

En 2004, las elecciones en Oaxaca abrieron el debate para que el PRD se aliara con el PAN y Convergencia en los comicios estatales. La postulación de Gabino Cué, ex alcalde de Oaxaca por Convergencia, generó la conformación de un amplio frente electoral que intentó arrebatar al PRI la gubernatura. Los comicios fueron muy reñidos entre Cué y el actual mandatario Ulises Ruiz quien ganó por apenas la mínima diferencia. Ese mismo año se construyó una alianza PRD, PAN y Convergencia en el estado de Chihuahua, con la postulación del panista Javier Corral, quien fue derrotado por el priísta José Reyes Baeza.

Uno de los casos mas recientes es el de Chipas donde el PRD en alianza con el PT y Convergencia contendió por la gubernatura con el ex priista Juan Sabines al frente, quien desde su arribo al gobierno en 2006 inmediatamente se distancia del PRD y rompió públicamente con López Obrador para establecer a cambio una estrecha cercanía con Felipe Calderón, todo ello al mismo tiempo que todo el país era sacudido por la lucha contra el fraude electoral.

Lino Korrodi ¿Candidato a gobernador del DIA en Tamaulipas?

La precandidatura de Lino Korrodi, impulsor del grupo “Amigos de Fox” y una de las piezas clave para que el PAN ganara las elecciones presidenciales del 2000, como “candidato externo” en el proceso interno del PRD en el estado de Tamaulipas está siendo fabricada desde el CEN de este partido y es apoyada por algunos dirigentes estatales ligados a los “chuchos” a pesar de la oposición de los lideres estatales del PRD, PT y Convergencia. Con la mano atada en la cintura, Jesús Ortega pretende borrar el historial de este personaje, al que en repetidas ocasiones el PRD ha acusado de irregularidades en la privatización de los ingenios azucareros y de una serie de delitos electorales cometidos para que Fox llegara a la presidencia.

La participación del PRD en los procesos electorales en este estado ha sido intrascendente: en las elecciones de 2007 ganó una de las 43 alcaldías y una de las 18 diputaciones en disputa; en el proceso electoral de 2009 no ganó ninguna de las 8 diputaciones en juego. En este proceso electoral, de concretar esta candidatura, se perdería aún mas la credibilidad de que adolece el PRD por las decisiones cupulares que están desviando cada vez más a este instituto político de los principios y objetivos de su fundación.

El papel del DIA

El Dialogo por la Reconstrucción de México (DIA) fue creado el 8 de diciembre pasado por las dirigencias nacionales del PRD, el PT y Convergencia para sustituir al Frente Amplio Progresista (FAP), dejando al frente de esta agrupación de partidos políticos a Manuel Camacho Solís, ex jefe del entonces Departamento del Distrito Federal en el gobierno de Carlos Salinas y ex connotado priísta.

El DIA, cuya conformación también fue apoyada por todas las corrientes del PRD, entre ellas Izquierda Unida de López Obrador, surge como respuesta a una posible ruptura entre los partidos que conformaban el FAP dado las contradicciones y confrontaciones que significaron las elecciones intermedias del año pasado, en la cuales la dirección de partido del Sol Azteca, bajo Jesús Ortega, rechazó toda clase de alianza electoral con el PT y Convergencia.

La creación del DIA, se dijo en aquel entonces, tenía como principal objetivo asegurar las alianzas electorales de los tres partidos de izquierda que lo integran con miras a los diferentes comicios locales que se desarrollarán en 2010 y 2011. No obstante ello, una tarea que no se hizo publica en aquellos días pero sobe la cual tanto el DIA como su titular, Camacho Solís, han jugado un papel bastante enérgico ha sido la de trabajar sólidamente para hacer los amarres necesarios en los diferentes estados donde este año habrá contiendas electorales, con la intención de concretar las alianzas con el PAN.

En la práctica el DIA más que ser un espacio de consolidación de la izquierda partidaria que potencialice su capacidad de lucha contra el régimen de cara a las aspiraciones de los trabajadores de la ciudad y el campo, se ha transformado en un agencia de relaciones políticas con la derecha, en la que si bien Camacho Solís ha jugado un papel muy destacado, las direcciones nacionales del PRD, PT y Convergencia se han apoyado en esta como un puente para impulsar su planes de alianza con el PAN. Todo ello demuestra que la desaparición del FAP y sus sustitución por el DIA, en realidad tiene como principal objetivo la política de lograr cargos de elección popular a toda costa sin importar que ello signifique aliarse con aquellos, en este caso el PAN, que se han encargado de aplicar toda clase de ataques en contra de los derechos de los trabajadores y que ha dejado como saldo el que la pobreza en México supere los 50 millones de personas.

La actitud desesperada del PRD y el DIA de sacar adelante las alianzas electorales con el PAN, han motivado a la dirección de este último partido a sentir la confianza necesaria para exigir nuevas demandas como condición para las alianzas que los partidos de izquierda: en concreto que reconozcan formalmente al gobierno de Calderón. Esta demanda fue inmediatamente respondida positivamente por el vicecoordinador de la bancada del PRD en el Senado, Silvano Aureoles Conejo, quien señaló que su partido podría reconocer al presidente espurio a cambio de definir las alianzas con el PAN, y se comprometió a que el tema sería estudiado por la dirección de su partido.

Si bien el malestar y las criticas entre el ala de izquierda del PRD provocó que el senador Silvano Aureoles diera marcha atrás inmediatamente en su dicho, señalando que lo publicado fue una mala interpretación de los periodistas, este no ha sido el caso de Gabino Cué, senador de Convergencia y nuevamente serio aspirante a la candidatura por la gubernatura de Oaxaca por el DIA (PRD, Convergencia y PT), mismo que declara no tener ninguna contradicción entres su relación con López Obrador y reconocer al mismo tiempo a Calderón: "yo no negaré mi amistad con nadie, yo reconozco en Andrés Manuel un dirigente nacional de la mayor importancia, que su principal objetivo es luchar por la gente pobre y por cambiar las instituciones" declararía el senador oaxaqueño para, no obstante, después rematar señalando que "…en caso de ser candidato al gobierno del estado y de ganar, el gobierno del estado tendrá que guardar una relación institucional, de trabajo, de colaboración con el presidente de la República y el presidente ahora es Felipe Calderón". (Milenio 250110) Las declaraciones de Gabino Cué son el resultado de la campaña que este senador de Convergencia está impulsando para formar un frente opositor electoral contra el PRI oaxaqueño que, junto con el DIA, incluya al PAN.

Pronunciamientos como los anteriores demuestran el oportunismo de toda esta capa de dirigentes de los partidos que integran del DIA. Para ellos primero son los cargos y solo en segundo lugar, sino es que son de plano ignoradas totalmente, las demandas de los pobres.

Al rescate del régimen

Tanto el DIA como la derecha del PRD se ha encargado de impulsar este tipo de alianzas electorales con el argumento de que las mismas son un medio para terminar con los “cacicazgos políticos” de 80 años de gobiernos del PRI en diferentes estados de la república. Obviamente sacar al PRI de los diferentes gobiernos estatales y municipales donde aun tiene el poder, que son la mayoría de todo el país, representaría un importante paso al frente para el movimiento social y su lucha contra nuestros opresores. Y este es el papel que tendría que estar jugando el PRD y el resto del DIA si es que se asumen verdaderamente como partidos de izquierda. Sin embargo sacar al PRI de los gobiernos estatales o municipales para dejar la administración de estos parcial o totalmente en manos de otra de las expresiones de derecha, es decir el PAN, lo único que puede producir es la fortalecimiento de este partido de la burguesía que en estos momentos está en el poder, pero sin ningún resultado positivo para los trabajadores y sus demandas.

Por otro lado, una recuperación electoral del PAN, para la cual este partido tendría mejores garantías si los partidos del DIA se lanzan en su ayuda, representaría un tanque de oxigeno para el gobierno de Calderón. Reforzaría su posición en un momento en que se encuentra débil y enfrentado a la oposición de millones de trabajadores. Desde nuestro punto de vista para Camacho y el ala de derecha del PRD, además de los cargos, en el fondo también un objetivo de su política de alianzas es la de auxiliar de esta manera disimulada a Calderón con la intención de propiciarle estabilidad a partir de lograr algunos resultados electorales que beneficien al PAN. Tras el fraude electoral del 2006, sin excepción, todas las elecciones locales que se desarrollaron en los últimos tres años, incluidas las intermedias del 2009, se tradujeron en serios descalabros para el partido de Calderón. El PAN ha sido el gran perdedor de las los diferentes procesos electorales de los últimos años y ahora la dirección del PRD, Camacho Solís y los otros dos paridos que forma el DIA, le lanzan un salvavidas con miras a las elecciones del 2010 y del 2011.

Para estos reformistas de derecha es mejor asegurarse de que el gobierno de Calderón lleve a buen término su administración en el 2012 que, producto de su debilidad y la crisis en la que se encuentra, y de la movilización de las masas, caiga y no concluya su sexenio. Un resultado de esta naturaleza, el cual está lejos de poder ser descartada dadas las enormes tensiones sociales existentes y las repetidas muestras de las masas desposeídas de sus deseos de transformar su realidad, inyectaría enorme confianza al movimiento obrero y social. Si se produjese la caída de Calderón, los trabajadores de la ciudad y del campo se sentirían con más confianza e intentarían ir mas lejos en sus deseos por cambiar las cosas. La política de alianzas electorales con el PAN es un intento de la burocracia perredista y del DIA por salvar al régimen y mantener a toda costa la endeble paz social que pende de alfileres.

Otro objetivo: cerrarle el paso AMLO hacia las elecciones del 2012

Pero las políticas de alianzas con el PAN no paran en la cuestión de los puestos ni en el asunto de otorgarle un tanque de oxigeno a Calderón; otra cuestión que está de por medio es posicionar a la derecha del DIA, particularmente a los chuchos y a la burocracia vinculada a Camacho Solís, por medio de los diferentes espacios de poder que puedan obtener a través de de esta desafortunada táctica electoral, además de ganar ciertos favores del régimen. Todo ello con el objetivo de crear un bloque que les dé mejores posibilidades en sus intenciones de impulsar para las elecciones presidenciales del 2012 a un candidato distinto a López Obrador (AMLO), teniendo a Marcelo Ebrard, actual Jefe de Gobierno del DF, como el número uno en su lista.

Los reformistas de derecha no están dispuestos a permitirse el riesgo de que nuevamente, al calor de las elecciones, las masas no solo usen las urnas sino además también las calles para expresar su enorme descontento y metan otra vez en un viacrucis tanto al régimen como a la burguesía, y a ellos mismos, tal como sucedió en 2006. Es por ello que los “chuchos”, los Camacho Solís, etcétera, necesitan a un candidato menos proclive a actuar movido por las presiones desde abajo y mas dispuesto a llegar acuerdos con los empresarios y el régimen. Y de acuerdo a la experiencia de la lucha de clases de los últimos cinco años, si partimos desde los meses de las movilizaciones contra el desafuero, las cuales se intensifican en abril del 2005 tras el voto en la Cámara de Diputados favorable a este recurso legal contra el entonces jefe de gobierno del DF, para los “chuchos” y los Camacho Solís no queda ninguna duda de que se tienen que tomar las medidas necesarias para impedir que AMLO nuevamente sea candidato del PRD a la presidencia de la republica.

El ala de derecha del PRD y de los dos restantes partidos de derecha que integran el DIA, el PT y Convergencia, temen a una nueva candidatura de AMLO porque temen aun mas la forma en que las masas oprimidas puedan tratar de empelar dicha candidatura y todo lo que implicaría la contienda electoral rumbo al 2012 par hacer sentir su furia social con una magnitud semejante a la del 2006. Pero esta vez con todas las valiosas lecciones y conclusiones obtenidas de la lucha contra el fraude electoral por delante, mismas que podrían hacer que en una nueva oportunidad los trabajadores y los campesinos ahora sí rompieran toda clase de freno con tal de impedir la imposición de un gobierno del PAN o del PRI. En esencia el temor a esto último es lo que motiva todas las maniobras que han implementado la derecha del PRD y del DIA para tratar de cerrarles el paso a AMLO con miras a las elecciones del 2012.

PAN y PRI son lo mismo

Por otro lado, a pesar de que esta clase de alianzas puedan traducirse en la salida del PRI de algunos gobiernos estatales y municipales, ello no significa absolutamente nada para la solución de los problemas de las masas explotadas y empobrecidas. Que gobierne el PRI o el PAN no representa nada distinto para las familias trabajadoras pues, en esencia, ambos partidos defienden el mismo programa que la burguesía necesita: privatizaciones, recortes al gasto público, más impuestos para los pobres, despidos, ataques a los derechos laborales, contención de los salarios, abandono del campo y del campesinado pobre, etcétera. El PAN y el PRI son los mismos perros pero con distintos collares, pues defienden una política que solo tiene como objetivo favorecer a los banqueros y empresarios a costa de los trabajadores de la ciudad y del campo, además de subordinarse totalmente a los intereses imperialistas.

Jesús Ortega y Camacho Solís argumentan que una condición para que la izquierda tenga mejores garantías en sus aspiraciones hacia las elecciones presidenciales del 2012, es frenar la recuperación que ha experimentado el PRI a lo largo de las elecciones que se han desarrollado desde el 2007 a la fecha y erosionar sus posiciones en los gobiernos estatales y municipales que aun tiene a lo largo y a lo ancho del país y que son significativamente superiores a las que posee cualquier otro partido distinto. Que por ello, insisten Ortega y Camacho, con el fin de evitar que el PRI resulte nuevamente vencedor en las elecciones locales del 2010, es necesario aliarse con el PAN.

Por su parte la dirección nacional del PT justifica esta clase de alianzas bajo el siguiente esquema: “el gran adversario a vencer en los comicios es el PRI. [A partir de ello] “hay que armar el sistema de alianzas y la estrategia y tácticas a seguir. Si logramos que el tricolor pierda en Oaxaca, Hidalgo, Durango y Puebla (donde se perfilan los acuerdos electorales con el PAN), podemos hacer que en 2012 la elección sea terciada”. [Por ello…] “debemos restarle fuerza al PRI para que la izquierda gane la Presidencia de la República en 2012, porque 2009 fue una elección de los gobernadores. Si el Revolucionario Institucional gana las 12 gubernaturas este año, no habrá nada que hacer en 2012” (La Jornada 260110)

Se trata de pura y dura demagogia que sólo pretende justificar la política arribista y sin escrúpulos de esos dirigentes, además de tratarse de un serio intento para reeditar en los hechos el funesto “voto útil” impulsado por los “chuhos” y sus seguidores durante las elecciones del 2000, en las que decían que la prioridad era evitar a todas costa que el PRI ganara la contienda presidencial sin importar que ello significara llevar al PAN a la silla presidencial. De acuerdo a ello, en esos momentos la prioridad el “el transito hacia la democracia”.

El PRI puede ser perfectamente derrotado sin la más mínima clase de alianza electoral con el PAN. Lejos de lo que piensa la dirección del PRD y del resto de partidos del DIA, la política de alianzas de con la derecha, las candidaturas con expriísta y expanistas renegados al frente, y toda clase de zigzagueos a consecuencia de los repetidos coqueteos con el régimen, se han traducido en descalabro tras descalabro electoral para la izquierda. La aproximación directa o indirecta con los partidos de derecha y el régimen, la inconsecuencia de la dirección perredista en los momentos decisivos tales como la lucha contra el fraude electoral y la defensa de Pemex, por citar un par de ejemplos, así como el escaso, por no decir nulo, apoyo mas allá de declaraciones a los diferentes sectores en lucha del movimiento obrero y campesino juntos con sus demandas, es lo que explica la abrupta caída del voto para los partidos del DIA, en particular para el PRD. Entre el 2006 y el 2009, la votación en al ámbito federal para los partidos del lo que fuera el FAP (hoy DIA) pasó del 35.3 al 12% según datos oficiales. Se trata de los mismos factores que explican en buena medida las razones que generaron que el abstencionismo a nivel nacional se aproximara al 60% del padrón electoral durante las elecciones del año pasado. La política de Camacho y Jesús Ortega, así como la de la dirección del PT y Convergencia, no hace otra cosa más que favorecer el proceso de confusión y desilusión entre las masas y entre las base de apoyo del PRD, esta última la principal fuerza de entre los partidos que integran el DIA pues se cuenta por millones.

Todos estos hechos inapelables refuerzan la importancia fundamental para los militantes de base del PRD, de los sindicatos, de los movimientos sociales de izquierda, de dar una lucha a fondo para impedir toda clase de alianza con los partidos de derecha, sea el PAN o el PRI. Vivimos un momento histórico en el cual se conjugan la experiencia acumulada por el movimiento de masas en los últimos cincos años, los efectos de la crisis economía y sus implicaciones sobre el desarrollo de la conciencia de la clase trabajadora y una mayor tensión social cuyas más recientes expresiones han sido la movilización de medio millón de personas del 15 de octubre en la ciudad de México y el paro nacional del 11 de noviembre, ambos en apoyo a la lucha del SME. Todo ello atizado por un régimen débil y dividido que no tiene mas remedio que, siguiendo los mandatos de la burguesía, lanzar mas ataques, pero esta vez incluso directamente contra los batallones pesados de la clase obrera como ha sido con el caso del decreto de octubre pasado de extinción de Luz y Fuerza del Centro, lanzando a la calle a mas de 40 mil trabajadores electricistas.

En otras palabras vivimos una coyuntura particularmente favorable para impulsar hacia el frente al movimiento de los trabajadores y sus organizaciones, los sindicatos y el PRD, siempre y cuando se plantee una política genuinamente de izquierda en la cual no quepa el mas mínimo resquicio para concesiones hacia la burguesía y sus partidos. Las contradicciones entre una burguesía y su gobierno, sedientos de ataques a las condiciones de vida de los más desfavorecidos, y la existencia de una clase trabajadora que ha demostrado que no está dispuesta a aceptar pasivamente los ataques, son el sello que ha marcado el periodo de la lucha de clases que vivimos en México. ¡No es momento de conciliar, sino de luchar! Este debe ser el grito de guerra que debemos adoptar todos aquellos que estamos convencidos de que cualquier alianza con los partidos de derecha no es otra cosa mas que una trampa para los trabajadores y sus organizaciones.

Por una política de alianzas con el movimiento obrero y campesino

Aunque AMLO se ha opuesto públicamente a las alianzas con los partidos de derecha, sin embargo sus declaraciones tienen que ser mucho más firmes y encaminadas a tomar medidas para echar atrás la política conciliadora impulsada por la derecha del PRD, las direcciones del PT y Convergencia, junto con Camacho Solís al frente del DIA.

AMLO ha declarado que no está de acuerdo con las alianzas con el PRI o con el PAN, pero al mismo tiempo señala que respetará las decisiones que tomen los partidos que integran el DIA; que en todo caso lo único que hará es no emitir opinión alguna en los casos que se dé alguna alianza con los partidos tradicionales de la burguesía, pero que tampoco hará alguna clase de campaña a favor de este tipo de candidaturas. Esto no es suficiente pues con esta postura AMLO, en la práctica y aunque él no lo desee, está dejando las manos libres a la derecha del PRD y del DIA para que actúen sin mayor obstáculo impulsando su policía de alianzas con los partidos de la burguesía.

Las alianzas con el PAN no son otra cosa más que la alianza de la derecha del PRD y el DIA con el régimen contra la masiva base de apoyo del perredismo y de AMLO, así como contra el movimiento obrero y campesino en su conjunto. Se trata de un engaño que lo único que lo que persigue de fondo es, basándose en el mas importante partido de izquierda, el PRD, desmoralizar y desorganizar a las masas desheredadas echándoles un balde de agua helada a sus deseos de lucha y de transformación social, al mismo tiempo que le ofrece un tanque de oxigeno a Calderón y al PAN.

Lo anterior debe ser entendido muy bien por AMLO y toda el ala de izquierda del PRD y dar una respuesta a la altura de las circunstancias: lo que no podemos es dar como un hecho consumado esta clase de alianzas y retirarnos de la pelea. Por el contrario AMLO y los dirigentes que lo siguen, tanto en el PRD como en el PT, deben llamar a luchar contra esta política impulsando la conformación de comités de base en los cuales se organice la masiva base de apoyo del PRD en todos los rincones del país y por medio de estos impulsar iniciativas para manifestar nuestro repudio a toda clase de alianzas con el PAN o con el PRI y contra la postulación de candidatos panistas o priistas renegados. Estos mismos comités tienen que ser las plataformas desde las que se empujen toda clase de medidas para controlar a la dirección en todos sus niveles y luchar por la democracia interna para el PRD y el DIA en su conjunto para asegurar que las decisiones políticas mas importantes sean tomadas por el conjunto de la militancia y no unilateralmente por la dirección. Solamente la participación organizada de la base de apoyo perredista por medio de comités de base será capaz de frenar la política de derecha de los “chuchos” y de los Camacho Solís; esta es una de las tareas mas relevantes a las que se tiene que avocar urgentemente AMLO y el ala de izquierda del PRD.

Este es el camino a seguir y esta es la política que tiene que adoptar AMLO para organizar la lucha contra la derecha del partido y su política de alianzas con el PAN y el PRI. AMLO y su corriente dentro del PRD, Izquierda Unida (IU), cuentan con un apoyo entre la base del perredismo significativamente superior a la que posee Jesús Ortega y Nueva Izquierda. Un llamado decidido de AMLO e IU a frenar la política de alianzas con el PAN o el PRI inmediatamente tendría eco y arrojaría resultados favorables.

Incluso, la convocatoria de AMLO a luchar contra esa política de alianzas tendría que ir acompañada de llamados a luchar por expulsar del PRD a los chuchos y a todo elemento de derecha infiltrado en el movimiento, como es el caso de Camacho Solís. Las reiteradas traiciones de esta clase de individuos son razón mas que suficiente para ello, pero ahora con esta política de alianzas con el PAN se va mucho más allá del simple arribismo tradicional por los cargos de esta capa de dirigentes del PRD y de la del resto de partidos del DIA. Los motivos para exigir su expulsión del movimiento adquieren doble relevancia.

Por una izquierda socialista al interior del PRD

Bajo este contexto y dado el peligro que implica el que la derecha del PRD siga avanzando sin que se le ponga un freno sólido y definitivo, se presenta como una necesidad de especial trascendencia organizar una oposición dentro del partido que tenga un programa y una táctica a la altura de los acontecimientos. Los militantes de base y los millones de simpatizantes del PRD necesitamos un partido que se movilice por las demandas fundamentales de los trabajadores y no sólo en periodos electorales; un partido democrático y bajo el control de los militantes de bases; un partido con una dirección que no haga ninguna clase de concesiones a la derecha y que rinda cuentas a la militancia de base; un partido en el que los cargos de dirección sean revocables para que los dirigentes que incurran en una política de derecha puedan ser destituidos en el momento que sea en asambleas democráticas; un partido en el que los salarios de los puestos no superen los ingresos promedio de un trabajador calificado (misma medida se aplicaría a los militantes del PRD con un cargo de elección popular) para evitar que los dirigentes se aburguesen y, entre otros puntos, también necesitamos un partido que tenga un programa de lucha en por el socialismo.

Frente a la política de derecha de los “chuchos”, el mejor camino para rescatar al PRD es impulsando la conformación de los comités de base y luchando de manera organizada por una política como la que hemos descrito en el anterior párrafo, integrando una corriente de izquierda socialista al interior del partido.

Derrocar a Calderón, luchar por el socialismo

El PRI puede ser derrotado en las elecciones sin ninguna clase de concesión o alianza a la derecha panista ni al gobierno de Calderón. Ello se puede lograr movilizando a la base de apoyo del PRD y a la de los demás partido del DIA, junto al resto de sectores explotados y oprimidos de los 12 estados en lo que habrá elecciones este año, imprimiéndole un significativo de izquierda a la política del partido.

Desde nuestra óptica este giro a la izquierda debe consistir en un programa de lucha contra la política de privatizaciones, contra los despidos y los salarios de hambre; en defensa de la educación pública, del IMSS y del ISSSTE; por créditos blandos y subsidios para el campesinado pobre junto con precios de garantía para sus productos, etcétera; todo ello al mismo tiempo que desenmascaramos a la burguesía, a su gobierno y a sus partidos, el PAN y el PRI, como los culpables de todas las penurias que están padeciendo las familias obreras y campesinas a consecuencia de las políticas que los gobiernos panistas y priístas han implementado durante ya casi tres décadas y las cuales se han recrudecido en los últimos dos años a consecuencia de las medidas pro-capitalistas de Calderón.

Para defender las necesidades mínimas de la mayoría de la población explotada, hay que agrupar el máximo de fuerzas levantando la bandera de la transformación socialista de la sociedad. Sólo acabando con la propiedad privada capitalista, nacionalizando la banca, los grandes monopolios y los latifundios, bajo el control democrático de los trabajadores y campesinos y de sus organizaciones, será posible avanzar hacia una sociedad justa, auténticamente democrática y sin desigualdades: la sociedad socialista.

En este mismo marco es fundamental fraguar la unidad del movimiento obrero y campesino para que, junto con sus sindicatos y demás organizaciones sociales de los pobres, hagan un Frente Único con el perredismo para luchar por un programa de demandas comunes y por el derrocamiento de Calderón. La organización de movilizaciones masivas que se concreten en una huelga general, crearían un ambiente más que favorable para derrotar no solo al PRI en los 12 estados que estarán en disputa electoral en 2010, sino también para mandar al basurero de la historia al PAN y su gobierno. La alianza que necesita el PRD no es con el PAN ni con el PRI, sino con el movimiento obrero y campesino y sus organizaciones.

Es por ello que los trabajadores y jóvenes marxistas del PRD que nos organizamos en torno al periódico obrero Militante hacemos un llamado a todo aquel joven o trabajador que coinciden con estas ideas para que podamos discutir en torno a estos planteamientos y para definir los mecanismos que nos permitan organizar una expresión política al interior del partido que refleje fielmente los intereses de los trabajadores de la ciudad y el campo. Únete a Militante y lucha por un PRD democrático, combativo y con un programa socialista.

Fecha:
2 de febrero del 2010

Preguntas

Pedro Miguel

Enfrentémoslo, pues: ahora mismo, el servicio forense de Ciudad Juárez estará entregando los cadáveres de una quincena de muchachos a otras tantas familias, y otro tanto ocurrirá en Torreón. Para la realización de autopsias, el Estado de derecho funciona de maravilla: se ha conseguido que la investigación forense funcione de manera regular, eficiente, y acaso hasta con amabilidad para los deudos. Pongámosle, además, que ahora los expedientes respectivos serán archivados y conservados con pulcritud: ¿se acuerda usted, procurador Chávez Chávez, de lo que hizo con las investigaciones en torno a las niñas y mujeres asesinadas en Juárez? El país ha progresado.

¿Y qué dirán ahora las autoridades? ¿Que probablemente las víctimas estaban metidas en algo turbio? ¿Y si, en una de esas, o en varios de los casos, o en todos, se trataba simplemente de chavos con ganas de festejar cualquier cosa? Pero aceptemos por un momento: los muertos se lo buscaron (eso han dicho de la mayor parte de los ejecutados en estos tres años) y quién les manda. Lástima. Qué pena.

Problema: si los muertos eran ajenos a cualquier delincuencia, aquí ha ocurrido un fallo mayúsculo de seguridad pública: los funcionarios municipales, estatales y federales encargados de garantizar que los habitantes del país se mantengan vivos, o al menos de procurar que no se mueran por una causa distinta a accidente o enfermedad, no hicieron su trabajo, y hoy, en vez de una treintena de organismos vivientes, tenemos otros tantos cuerpos, tratados (con pulcritud y profesionalismo, pongámosle) por los de las batas blancas. De García Luna y Chávez Chávez para abajo, esos servidores públicos les fallaron, en la madrugada del domingo, a una treintena de familias, o al doble, si contamos a los heridos. Y en el curso de los tres años últimos, les han fallado a dicecisiete mil familias, sin contar a las de los secuestrados y asaltados; sin contar a las que se han quedado, por ahora, en la zozobra permanente (que es algo parecida a la situación de los condenados a muerte, que arrastran su existencia incierta entre apelaciones y fallos adversos, entre suspensiones de última hora y pinchazos en falso): más o menos todas, en Juárez; quién sabe cuántos millones de hogares, en Michoacán, en Durango, en el noroeste, en el sureste, en el centro, en el Golfo...

¿Y si los chavos muertos eran narcos de poca monta, o burreros, o algo semejante? Entonces, señores funcionarios de seguridad pública y de procuración, ustedes no están solos. Tienen a su lado, como corresponsables, a sus colegas de Hacienda, de Economía, de Agricultura, es decir, a quienes han conducido la construcción de una economía en la que la única vía de realización personal posible e imaginable para cientos de miles de jóvenes del norte (pero también del centro, del occidente, del sur, del sureste...) es la delincuencia organizada. ¿Se acuerdan de cómo el salinato no les dejó otro camino que el de la rebelión a las comunidades indígenas de Chiapas? Eso fue hace 16 años. ¿Qué futuros, qué asideros al mundo les han ofrecido ustedes? Éstos: la migración, la mendicidad, la subsistencia desesperada en el sector informal (gran fachada del desempleo) y la criminalidad.

Sigan gastándose el dinero de todos en campañas de autoelogio; sigan aumentándonos los impuestos para financiar cosas como el viaje de Calderón a Tokio, donde fue a proferir mentiras gordas como cucarachas de tierra caliente (como si para ello tuviera que ir tan lejos y no las dijera también aquí mismo, en el jardín blindado de Los Pinos); sigan haciendo, a cámara, como que combaten no sé qué y descuartizando, en el intento, a no sé cuantos humanos y a sus derechos. Da igual, ya nadie les cree.

Enfrentémoslo, pues: en cualquier país, y bajo cualquier régimen, puede ocurrir una masacre como las que tuvieron lugar el pasado fin de semana en Juárez y en Torreón; pero si esa carnicería se repite una y otra vez (¿cuántas van ya? ¿Cinco? ¿Doce? ¿Cuarenta?), ello es indicio inequívoco de que la autoridad gubernamental ha dejado de existir. Y ese borrador de conclusión deja una estela de preguntas en el aire. Por ejemplo, señores funcionarios: ¿quiénes son ustedes en la realidad? ¿Cuáles son sus designios reales?¿A quiénes sirven?

En elecciones fraudes y engaños; en movimientos de masas, desalojo y represión, ¿qué camino queda?

Miles de los 44 mil electricistas despedidos han ocupado el Zócalo de la Ciudad de México como forma de presión y de lucha.
Pedro Echeverría V.

1. Gómez Mont, secretario de Gobernación, declaró en Mérida (capital de Yucatán donde Bush-Calderón firmaron la Iniciativa fascista) que “aunque es complicado dar solución concreta al conflicto protagonizado por el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), ésta “va caminando”, ya que se mantiene el diálogo entre las partes, pero no descartó la posibilidad de desalojar a los trabajadores del Zócalo capitalino, donde se instalaron en plantón permanente desde el pasado viernes. Al preguntarle si los desalojarán del Zócalo, el legislador Camarillo dijo que los integrantes del SME tienen el derecho de manifestarse, pero sin que lesionen a terceros. “No se les vaya a ocurrir empezar a cerrar calles, oficinas públicas o bloquear avenidas… hay una fracción en el SME, son los menos, que ha manifestado actitudes muy hostiles; es un pequeño grupo muy radical”.

2. ¡Qué maldito gobierno! Miles de los 44 mil electricistas despedidos han ocupado el Zócalo de la Ciudad de México como forma de presión y de lucha. El gobierno fascista de Calderón, usando declaraciones de su secretario de Gobernación y de sus panistas legisladores, quiere encerrarlos allí en esa plancha de concreto mediante la amenaza de desalojarlos si activan su movimiento. Sin embargo los electricistas, sin acobardarse, están conscientes que “son ellos o somos nosotros”, o recuperamos nuestro empleo o nos dedicamos a vender chicles o tacos. El gobierno quiere que no abran la boca, que no se muevan y se queden en su casa a lloriquear. Quizá piensa comprarle un cajita de chicles a cada uno para que se dediquen a vender; pero además podrían ser acusados de comercio ilegal como han acusado a otros millones de desempleados que tomaron el camino del comercio ambulante.

3. Calderón y el panismo saben que los grandes empresarios, los medios de información y los políticos más reaccionarios aplauden alegres porque al fin “ya era tiempo que el gobierno “se fajara los pantalones”. La ultraderecha exige paz y orden (como en los tiempos de don Porfirio) porque son las únicas condiciones para producir y explotar con intensidad la mano de obra. Dicen: “basta ya de inseguridad y caos que impiden que la economía mexicana progrese”. ¿Y los derechos de los trabajadores dónde quedan? Esos no importan -señalan los empresarios- porque primero está México. No cabe la menor duda que este es el sistema capitalista de explotación en el que los trabajadores, los seres humanos, no cuentan; lo que vale es la producción y el consumo capitalista que llevan a la plusvalía y a la acumulación del capital. Lo que cuentan son las ganancias millonarias.

4. Durante la década de los noventa del siglo pasado se concentró el odio del pueblo contra el PRI y sus gobiernos después de someterlo durante sesenta años; pero después de dos años del funesto gobierno de Fox y los tres que lleva Calderón, es decir, desde 2002, la población consciente se dio cuenta que el PAN era igual de corrupto y ladrón que el PRI, que en poquitos años lo estaba superando. Eso fue la llamada “alternancia”: cambiamos de peor a súper peor. Pero lo que resulta más grave es que el PRI fue siempre represivo contra los grandes movimientos de los trabajadores, sin embargo no era tan tonto para confrontarse abiertamente con los trabajadores. En el caso del PAN –sobre todo desde que fue “electo” Calderón- se estrenó ordenando la represión despiadada, el asesinato y encarcelamiento de los dirigentes de la APPO. Demostró que “no le temblaba” la mano.

5. Si bien la década de los sesenta fue el estallido de la revolución de los jóvenes y las mujeres, los noventa en México fue la liberación de la opresión de los gobiernos del PRI y la masiva salida a las calles sin ningún tapujo. México, Oaxaca, Monterrey, Guadalajara, Michoacán- sobre todo el DF –aún con gobiernos priístas- fueron testigo de grandes y pequeñas manifestaciones de protesta para demostrar la terrible situación económico y política que vivía el país: la CNTE, electricistas, IMSS, telefonistas, trabajadores y estudiantes universitarios, zapatistas; después de arribo fraudulento de Calderón al gobierno y de lanzar al ejército a las calles, la represión comenzó a profundizarse en todo el país; el pretexto siempre fue el mismo que en Colombia: el combate contra el narcotráfico. Luego, en marzo de 2007 se firmó la llamada Iniciativa Mérida que aceleró la represión.

6. En los setenta (desde 1971) con el movimiento de masas de los electricistas del STERM encabezados por Galván, que peleaban por la titularidad del contrato colectivo contra el súper charro Pérez Ríos, comenzamos a ganar la calle en todo el país. Echeverría Álvarez, entonces presidente, parecía apoyar a Galván contra el charrismo nacional encabezado por Fidel Velázquez. A mi me tocó estar en Xalapa y Puebla. En 1968, un 13 de agosto, por primera vez se tomó el Zócalo por los estudiantes, dado que antes a las manifestaciones que salían del Museo de Antropología, La Diana, del Monumento a la Independencia, sólo se les permitía llegar al Hemiciclo a Juárez porque un poderoso bloqueo de milicos cerraba el paso. No puede olvidarse que las manifestaciones en los sesenta, dado que estaban prohibidas o toleradas, en cualquier momento podrían ser reprimidas.

7. A esta situación de represión nos está regresando el panismo de Calderón. Sus amenazas de desalojo son serias porque al PRD y los demás más partidos les importa un bledo, han perdido toda la dignidad y sólo les preocupan los cargos políticos. Pero los electricistas y sus dirigentes sabrán extender su movimiento. ¡Los fascista no pasarán! Porque si lo permitimos nos iremos al carajo todos los movimientos. Hay que estar muy bien preparados para permanecer en el Zócalo el tiempo necesarios y para organizar las comisiones que sean urgentes para la extensión del movimiento y para el abastecimiento de comida. Si Calderón se impone entonces estaríamos regresando 40 años; ello demostraría una vez que la izquierda ha desaparecido y la centroizquierda es parte definitiva del poder de la burguesía, esto por si alguien lo dudaba. ¡Electricistas, ustedes son el punto importante! Ustedes pueden ensañarnos otro camino de lucha.

pedroe@cablered.net.mx

Declaración del FNCR y la ACJ sobre la masacre en Ciudad Juárez del 30 de enero

Ciudad Juárez

El sábado 30 de enero de 2010, aproximadamente a las 11 de la noche, un comando paramilitar de 18 personas arribando en 7 camionetas irrumpió en tres domicilios contiguos para realizar una masacre donde se llevaba a cabo una fiesta estudiantil de jóvenes de bachillerato, en la colonia popular Villas de Salvarcar en Ciudad Juárez. El saldo de la masacre hasta ahora conocido, son 14 personas asesinadas por fusilamiento y 7 heridos de gravedad, algunos de ellos con muerte cerebral. La mayoría de las personas asesinadas son jóvenes estudiantes del CBTIS 128, el Colegio de Bachilleres 9 y la UACH que se encontraban celebrando simultáneamente el triunfo de un equipo de beisbol y un cumpleaños.

Esta masacre es una más de las que han sucedido en la ciudad más violenta del mundo, desde que el día ultimo de marzo del 2008 se inaugura el Operativo Conjunto Chihuahua (ahora renombrado Operación Coordinada Chihuahua). Las masacres de Ciudad Juárez son acciones realizadas por escuadrones de la muerte que operan en la ciudad mientras más de 10,000 elementos del ejército federal y de la Policía Federal Preventiva patrullan toda la ciudad día y noche montando retenes constantemente e incitando a que la ciudadanía entregue sus armas.

La militarización de Ciudad Juárez se lleva a cabo como parte de la declarada “guerra contra el crimen” por el gobierno del presidente más cuestionado en el país en los últimos tiempos, el espurio Felipe Calderón, y se lanza para supuestamente “responder” a una guerra entre carteles antagónicos por controlar la ruta del trafico de drogas hacia los Estados Unidos. Pero lo que padecemos en Ciudad Juárez no es la violencia provocada por enfrentamientos entre bandas del crimen organizado, ni entre las fuerzas federales y las bandas del crimen.

Casi la totalidad de los 2 mil 635 asesinatos del año 2009 y los que van del año 2010 se han dado por ejecuciones a personas desarmadas sin enfrentamientos, en lo que parece ser una estrategia de limpia programada por una fuerza militar superior, en el marco de una campaña de terror. La violencia que se está promoviendo y tolerando por el gobierno, le ha servido a Felipe Calderón de pretexto para seguir militarizando al país sin resultados contrarios al crimen, pero sí restringiendo derechos a la población.

En Ciudad Juárez se confirma una tendencia general que ya conocimos durante las ilegales guerras de contrainsurgencia en Centroamérica. Existe una relación intima entre la militarización de las ciudades y los pueblos y la actuación de escuadrones de la muerte que tienen como fin último amedrentar a la población, así sucedió en El Salvador con los Escuadrones de la Muerte, en Nicaragua con los Contras, en Guatemala con los Kaibiles y en México con un grupo dentro del ejercito mexicano que a la postre se convertiría en Los Zetas y que ha trabajado tanto con las policías federales como con los carteles de la droga, dentro y fuera del ejército. Dichos escuadrones de la muerte fueron promovidos por el Gobierno de Estados Unidos a través de la Escuela de las Américas y la CIA y hoy retoman protagonismo en México a partir del Plan Mérida y la supuesta “guerra contra el crimen”.

Desde la llegada de las fuerzas militares a Ciudad Juárez el promedio de asesinatos diarios aumento de 2 a 5 diarios durante el año 2008 y en el 2009 se elevó a más de 7. Además se desató una verdadera ola de extorsiones al pequeño comercio, donde varios comerciantes del ramo de venta de carros y de centros de diversión señalaron directamente a la PFP como responsables de tales extorsiones. Las violaciones a los Derechos Humanos se generalizaron por parte de las fuerzas militares convirtiendo al estado de Chihuahua en el líder en este tipo de casos en el país. Por si fuera poco, desde la llegada de los soldados al estado han ocurrido una serie de asesinatos a luchadores sociales entre los que destacan, Armando Villarreal Martha, líder campesino, Benjamín Lebarón, líder de la comunidad mormona y directamente en Ciudad Juárez, Manuel Arroyo, investigador del movimiento obrero, Géminis Ochoa, líder de los comerciantes ambulantes y Josefina Reyes, defensora de los Derechos Humanos en el Valle de Juárez.

Cabe señalar que Géminis Ochoa estaba amenazado por la PFP y días antes de su muerte había anunciado una marcha contra los abusos militares, mientras que Josefina Reyes recibió amenazas y constante acoso del ejército por su repudio público a la militarización del Valle.

La percepción general de la población es que los soldados no están para detener a los criminales, pues hay suficientes testimonios que aseguran que no intervienen cuando están a escasos metros de donde se realizan las ejecuciones. Así era reportado por los medios de información, hasta que fue asesinado el periodista Armando Rodríguez el Choco, jefe de la nota roja de El Diario. Por ese motivo cuando llegaron los soldados al lugar de la masacre de Villas de Salvarcar fueron repudiados ampliamente por los vecinos. Los soldados y la PFP se dedicaron a hacer lo que siempre hacen en estos casos, acordonar la zona, hostigar a los transeúntes y evitar que los heridos recibieran atención pronta médica. Desde luego los sicarios no fueron perseguidos y la escena del crimen limpiada sin investigación.

Más del 90% de los asesinatos violentos en Ciudad Juárez no son investigados. Después de dos años de asesinatos y masacres en Ciudad Juárez, resulta obvio por los resultados del Operativo Conjunto Chihuahua, ahora Operación Coordinada Juárez, que las fuerzas militares no están para combatir al crimen ni para detener las masacres. La población atemorizada por la militarización de la ciudad no acierta a manifestarse contundentemente contra la política criminal del gobierno federal de Felipe Calderón quien parece ser el único que aprovecha los eventos violentos para mantener una guerra irresponsable y tratar de obtener un poco de legitimidad que no ganó en las urnas.

Por todo lo anterior desde la Asamblea Ciudadana Juarense y el Frente Nacional Contra la Represión en Ciudad Juárez repudiamos la masacre del 30 de enero de 2010 en Villas de Salvarcar, Ciudad Juárez y hacemos responsable a los tres niveles de gobierno, federal, estatal y municipal de las masacres que ocurren en nuestra ciudad, por negarse a proveer la seguridad necesaria a la población y proteger abiertamente con las fuerzas militares las actividades de los escuadrones de la muerte que operan con total impunidad en nuestra ciudad. Sostenemos que Felipe Calderón es un peligro para México y tiene que salir de la presidencia, pues de lo contrario la vida de cada una y cada uno de los juarenses se encuentra en peligro.

Asamblea Ciudadana Juarense

Frente Nacional Contra la Represión

Declaración del FNCR y la ACJ sobre la masacre en Ciudad Juárez del 30 de enero

Ciudad Juárez

El sábado 30 de enero de 2010, aproximadamente a las 11 de la noche, un comando paramilitar de 18 personas arribando en 7 camionetas irrumpió en tres domicilios contiguos para realizar una masacre donde se llevaba a cabo una fiesta estudiantil de jóvenes de bachillerato, en la colonia popular Villas de Salvarcar en Ciudad Juárez. El saldo de la masacre hasta ahora conocido, son 14 personas asesinadas por fusilamiento y 7 heridos de gravedad, algunos de ellos con muerte cerebral. La mayoría de las personas asesinadas son jóvenes estudiantes del CBTIS 128, el Colegio de Bachilleres 9 y la UACH que se encontraban celebrando simultáneamente el triunfo de un equipo de beisbol y un cumpleaños.

Esta masacre es una más de las que han sucedido en la ciudad más violenta del mundo, desde que el día ultimo de marzo del 2008 se inaugura el Operativo Conjunto Chihuahua (ahora renombrado Operación Coordinada Chihuahua). Las masacres de Ciudad Juárez son acciones realizadas por escuadrones de la muerte que operan en la ciudad mientras más de 10,000 elementos del ejército federal y de la Policía Federal Preventiva patrullan toda la ciudad día y noche montando retenes constantemente e incitando a que la ciudadanía entregue sus armas.

La militarización de Ciudad Juárez se lleva a cabo como parte de la declarada “guerra contra el crimen” por el gobierno del presidente más cuestionado en el país en los últimos tiempos, el espurio Felipe Calderón, y se lanza para supuestamente “responder” a una guerra entre carteles antagónicos por controlar la ruta del trafico de drogas hacia los Estados Unidos. Pero lo que padecemos en Ciudad Juárez no es la violencia provocada por enfrentamientos entre bandas del crimen organizado, ni entre las fuerzas federales y las bandas del crimen.

Casi la totalidad de los 2 mil 635 asesinatos del año 2009 y los que van del año 2010 se han dado por ejecuciones a personas desarmadas sin enfrentamientos, en lo que parece ser una estrategia de limpia programada por una fuerza militar superior, en el marco de una campaña de terror. La violencia que se está promoviendo y tolerando por el gobierno, le ha servido a Felipe Calderón de pretexto para seguir militarizando al país sin resultados contrarios al crimen, pero sí restringiendo derechos a la población.

En Ciudad Juárez se confirma una tendencia general que ya conocimos durante las ilegales guerras de contrainsurgencia en Centroamérica. Existe una relación intima entre la militarización de las ciudades y los pueblos y la actuación de escuadrones de la muerte que tienen como fin último amedrentar a la población, así sucedió en El Salvador con los Escuadrones de la Muerte, en Nicaragua con los Contras, en Guatemala con los Kaibiles y en México con un grupo dentro del ejercito mexicano que a la postre se convertiría en Los Zetas y que ha trabajado tanto con las policías federales como con los carteles de la droga, dentro y fuera del ejército. Dichos escuadrones de la muerte fueron promovidos por el Gobierno de Estados Unidos a través de la Escuela de las Américas y la CIA y hoy retoman protagonismo en México a partir del Plan Mérida y la supuesta “guerra contra el crimen”.

Desde la llegada de las fuerzas militares a Ciudad Juárez el promedio de asesinatos diarios aumento de 2 a 5 diarios durante el año 2008 y en el 2009 se elevó a más de 7. Además se desató una verdadera ola de extorsiones al pequeño comercio, donde varios comerciantes del ramo de venta de carros y de centros de diversión señalaron directamente a la PFP como responsables de tales extorsiones. Las violaciones a los Derechos Humanos se generalizaron por parte de las fuerzas militares convirtiendo al estado de Chihuahua en el líder en este tipo de casos en el país. Por si fuera poco, desde la llegada de los soldados al estado han ocurrido una serie de asesinatos a luchadores sociales entre los que destacan, Armando Villarreal Martha, líder campesino, Benjamín Lebarón, líder de la comunidad mormona y directamente en Ciudad Juárez, Manuel Arroyo, investigador del movimiento obrero, Géminis Ochoa, líder de los comerciantes ambulantes y Josefina Reyes, defensora de los Derechos Humanos en el Valle de Juárez.

Cabe señalar que Géminis Ochoa estaba amenazado por la PFP y días antes de su muerte había anunciado una marcha contra los abusos militares, mientras que Josefina Reyes recibió amenazas y constante acoso del ejército por su repudio público a la militarización del Valle.

La percepción general de la población es que los soldados no están para detener a los criminales, pues hay suficientes testimonios que aseguran que no intervienen cuando están a escasos metros de donde se realizan las ejecuciones. Así era reportado por los medios de información, hasta que fue asesinado el periodista Armando Rodríguez el Choco, jefe de la nota roja de El Diario. Por ese motivo cuando llegaron los soldados al lugar de la masacre de Villas de Salvarcar fueron repudiados ampliamente por los vecinos. Los soldados y la PFP se dedicaron a hacer lo que siempre hacen en estos casos, acordonar la zona, hostigar a los transeúntes y evitar que los heridos recibieran atención pronta médica. Desde luego los sicarios no fueron perseguidos y la escena del crimen limpiada sin investigación.

Más del 90% de los asesinatos violentos en Ciudad Juárez no son investigados. Después de dos años de asesinatos y masacres en Ciudad Juárez, resulta obvio por los resultados del Operativo Conjunto Chihuahua, ahora Operación Coordinada Juárez, que las fuerzas militares no están para combatir al crimen ni para detener las masacres. La población atemorizada por la militarización de la ciudad no acierta a manifestarse contundentemente contra la política criminal del gobierno federal de Felipe Calderón quien parece ser el único que aprovecha los eventos violentos para mantener una guerra irresponsable y tratar de obtener un poco de legitimidad que no ganó en las urnas.

Por todo lo anterior desde la Asamblea Ciudadana Juarense y el Frente Nacional Contra la Represión en Ciudad Juárez repudiamos la masacre del 30 de enero de 2010 en Villas de Salvarcar, Ciudad Juárez y hacemos responsable a los tres niveles de gobierno, federal, estatal y municipal de las masacres que ocurren en nuestra ciudad, por negarse a proveer la seguridad necesaria a la población y proteger abiertamente con las fuerzas militares las actividades de los escuadrones de la muerte que operan con total impunidad en nuestra ciudad. Sostenemos que Felipe Calderón es un peligro para México y tiene que salir de la presidencia, pues de lo contrario la vida de cada una y cada uno de los juarenses se encuentra en peligro.

Asamblea Ciudadana Juarense

Frente Nacional Contra la Represión

En trece años, más de 100 indígenas ejecutados en la Región de los Loxichas

Más de 100 indígenas de Loxichas han sido ejecutados por policías y paramilitares durante los últimos trece años, aseguró Juan Sosa Maldonado, de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ).
Revolucionemos Oaxaca

Más de 100 indígenas de Loxichas entre ellos; un presidente municipal, ex presos, amnistiados y trabajadores de la salud, han sido ejecutados por policías y paramilitares durante los últimos trece años, aseguró en un comunicado Juan Sosa Maldonado, dirigente de la Organización de Pueblos Indígenas Zapotecos (OPIZ).

Ante tales hechos responsabilizó al Estado por la omisión de los asesinatos, pues señaló que en el mes pasado tan sólo en 48 horas, fueron asesinadas tres personas con armas de alto poder, como es el caso del profesor Eleazar Martínez Almaraz, ejecutado el 14 de diciembre. Por ello anunció la jornada de lucha denominada “Zapata Vive” que mencionó ,“busca mantener viva la memoria; puesto que un 25 de agosto de 1974 desaparecieron al Sr. Rosendo Radilla Pacheco, el 25 de septiembre de 1996 el gobierno de Diódoro Carrasco Altamirano detuvo al Cabildo de San Agustín Loxicha, el 25 de noviembre de 2006 fue fuertemente reprimido el movimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, APPO y el 25 de mayo de 2007 fueron desaparecidos los luchadores sociales Edmundo Reyes Amaya y Gabriel Alberto Cruz Sánchez”. Dicha jornada de lucha se realizará cada “25 de mes para recordar estos lamentables sucesos”, en la exigencia de que se presente con vida a los desaparecidos políticos, libertad a los presos políticos y conciencia, castigo a los responsables de la represión, respeto a los convenios y tratados internacionales, a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y local de nuestro Estado y procuración del desarrollo integral para la Región Loxicha, finalizó.

Huelga de Cananea en Riesgo

Por Eduardo Ibarra Aguirre

Estos son días clave en la prolongada huelga que sostienen más de mil 100 obreros en la histórica mina de cobre de Cananea, Sonora, desde el 30 de julio de 2007, por violaciones al contrato colectivo de trabajo y condiciones adecuadas de seguridad e higiene industrial. Por las mismas causas y desde la misma fecha, también se mantienen en pie los movimientos huelguísticos en Taxco, Guerrero, y Sombrerete, Zacatecas.

Son tres huelgas próximas a cumplir 32 meses de estalladas, lapso que aquí y en cualquier parte de la aldea global es desproporcionado frente a las exigencias económicas, elementales pues, de los asalariados que se agrupan en el Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Siderúrgicos, organización que apenas hace un mes advirtió a través de sus dirigentes sobre el peligro de que se produjera un golpe de manopreparado por Grupo México y su principal accionistaGermán Feliciano Larrea Mota-Velasco . Para fortuna de los huelguistas y del sindicalismo no subordinado al gran capital y a Los Pinos no se consumó, ya sea por la oportuna denuncia y la reacción de la opinión pública, bien porque la previsión no era exacta o por ambas razones. El hecho es que nuevamente la huelga de Cananea corre el peligro de que se intente una conclusión ilegal, incluso violenta, para que las relaciones laborales se den por terminadas.

El tan poderoso como intransigente Grupo México, extraordinariamente bien relacionado con varios secretarios del gobierno de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa , quienes antes se desempeñaron como sus abogados, formuló declaraciones públicas por medio de uno de sus vicepresidentes, asegurando que tomarán el control de la mina en el primer trimestre de 2010. En el mismo Consejo de Administración, en la sesión de diciembre pasado, el optimismo dominó el ambiente y la apuesta fue la misma, si nos atenemos a lo expresado por Napoleón Gómez Urrutia a Plaza Pública, de Radio Universidad, ante Miguel Ángel Granados Chapa , el viernes 15.

Con lenguaje que pone el acento en la explicación y los datos duros, no en la rijosidad del grupo acosado, el secretario general exhibió la parcialidad de la Junta de Conciliación y Arbitraje que en cuatro ocasiones falló a favor de la empresa al declarar inexistente la huelga y tuvo que ser contenida por tribunales federales.

La amenaza de Grupo México, propietario de las tres minas en prolongadísima huelga, es que retomará el control en la de Cananea. Para ello cuenta con más de 200 esquiroles procedentes de Nacozari para que entren en acción al momento que se emita el fallo favorable del Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo del Primer Circuito del Distrito Federal y, sin esperar a ningún otro procedimiento jurídico, expulsar a los huelguistas y apoderarse de la fuente de trabajo.

Aún está presente enero de 2008, cuando antes de que la JFCA declarara inexistente la huelga, mil agentes policiacos estatales y federales estaban listos para desalojar a los aguerridos mineros de Cananea, no siempre guarecidos por la solidaridad oportuna y decidida de sus semejantes de otros gremios y tampoco de organizaciones sociales.

La firmeza de los huelguistas y su sindicato para afrontar esta dura prueba no está en duda. Pero es de recordarse que desde la explosión del 19 de febrero de 2006 en Pasta de Conchos, Coahuila, y que privó de la vida a 65 mineros que laboraban en muy precarias condiciones de seguridad --de los cuales 63 cuerpos siguen sin ser rescatados--, el gobierno de Vicente Fox Quesada envolvió con el manto de la impunidad a los Larrea Mota-Velasco y desde entonces actúan como amos y señores sin que se les ponga como límite la ley y los derechos de terceros. Y quien los enfrenta paga las costosas consecuencias.

Carta del abogado de Lucía Morett al embajador de Colombia en México


Difusión Cencos, México D.F., 2 de febrero de 2010

EXCELENTÍSIMO EMBAJADOR LUIS CAMILO OSORIO ISAZA. EMBAJADA DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA EN MÉXICO. PRESENTE.

Aprovecho esta misiva para escorzar algunas consideraciones jurídicas acerca del proceso penal incoado en la República de Colombia en contra de mi clienta, la estudiante mexicana Lucía Andrea Morett Álvarez y sobre los cuales, en la entrevista que tendremos el día de hoy, quisiera que nos precisara su opinión y la información respectiva surgida desde su país.

Deseo comenzar manifestando que tanto Usted como su servidor compartimos una apreciación legal distinta respecto a la motivación del proceso que se le sigue a mi defendida en Colombia. Tal y como usted lo señaló en una extensa carta dirigida al Doctor Jorge Morett, padre de Lucía, al concedernos esta entrevista, “el proceso judicial que se sigue contra Lucía Morett se originó por su presencia en el campamento narcoterrorista de las Farc” ubicado en territorio ecuatoriano. Algunas preguntas relevantes para el caso son las siguientes:

¿Colombia tiene leyes extraterritoriales que le permiten juzgar hechos sucedidos en un país distinto al suyo? ¿La presencia de una persona en otro país es un delito en Colombia? ¿Incluso en cualquier marco legal, puede constituirse algún delito de esa presencia? ¿Para su gobierno supone un delito ser una estudiante que manifieste interés académico por un problema socio-político que tiene lugar en Colombia? ¿De qué manera las largas consideraciones políticas que formula en su carta, relativas a la situación de su país, pueden tener alguna implicación legal contra Lucía Morett? De todas las acusaciones realizadas en contra de Lucía no existe ni una sola prueba que pueda acreditarlas y esto último tiene una explicación muy sencilla: no las hay porque Lucía no cometió delito alguno, y en sana lógica procesal no puede probarse lo que no existe, por lo que no hay razón para que sea juzgada.

De lo que sí existen elementos fehacientes es sobre las graves violaciones al derecho internacional y al derecho humanitario cometidas por su país en la invasión a Ecuador, misma que fue condenada en la Ronda de Río de marzo de 2008, y en la que Lucía Morett fue víctima de intento de homicidio, de lesiones y torturas cometidas por el ejército y la policía de Colombia y en la que se cometió el asesinato violento de cuatro estudiantes mexicanos cuando dormían.

Otro aspecto sobre el que hay pruebas contundentes es sobre el trabajo académico que mi clienta realizaba en territorio ecuatoriano; estos elementos hacen ilegal y profundamente injusto que Lucía esté sometida algún proceso penal a causa del cual se le privaría de su libertad, aún así fuera de manera preventiva.

Lo anterior me lleva a manifestar que la existencia de un proceso penal como el que se sigue en contra de mi clienta constituye en sí misma una aviesa violación a sus derechos humanos, además de los flagrantes agravios que con su desarrollo se perpetran a sus garantías de seguridad jurídica reconocidas por el Derecho mexicano y el Derecho Internacional. Me referiré someramente a ellas:

Lucía careció de defensa adecuada durante la instrucción realizada por la Fiscalía de Colombia; ni la misma Lucía ni el autor de esta líneas conocieron la existencia de proceso alguno en su contra y menos aún fuimos notificados por vía consular de este proceso, a pesar de las formalidades que en cooperación legal existen entre nuestros países. Entonces, ¿cómo se puede tener un debido proceso sin asistencia legal alguna e ignorando la existencia de este mismo? Este derecho de defensa durante la fase administrativa de un proceso penal lo reconoce la Constitución mexicana para cualquier persona, desde luego también para una nacional como lo mi defendida. Una violación de este tipo, al menos en el sistema jurídico mexicano, es suficiente para anular cualquier juicio de carácter penal.

Como ya lo señalé, no existe ninguna razón jurídica o fáctica para iniciar juicio alguno en contra de Lucía; sin embargo en contra de ella se comete también una de las más atroces violaciones procesales prohibidas tanto por la Ley Fundamental mexicana como por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos: me refiero al hecho de ser juzgada dos veces por el mismo hecho. En efecto, la República del Ecuador, también sin fundamentos, reclama al Estado mexicano la extradición de Lucía para juzgarla por los mismos hechos que usted manifiesta que se inició en su contra el proceso penal en Colombia. ¿Puede permanecer en pie la entereza de un Estado de Derecho cuanado se cometen agravios tan claros como este?

Las anteriores consideraciones sólo constituyen una muestra de la forma en la que se están conculcando las libertades públicas de Lucía y que la forma en que se está realizando es contraria al ánimo garantista sobre el que está constituido el Derecho mexicano. Con todo respeto y como abogado le digo, el proceso que en su país se sigue en contra de Lucía es de carácter político y en gran medida invierte los papeles al intentar procesar a una víctima de graves violaciones cometidas por el propio Estado colombiano.

México, Distrito Federal a 02 de febrero de 2010.

Sin más por el momento, le reitero las seguridades de mi atenta y distinguida consideración.

ATENTAMENTE.

LIC. HUGO C. ROSAS DE LEÓN. ABOGADO DE LUCÍA MORETT ÁLVAREZ.

El Círculo de Estudio Jaime Sabines con el tema "POLÍTICA Y UTOPIA: Propuesta para la Acción en México"

CÍRCULO DE ESTUDIO

JAIME SABINES

INVITA A LA CONFERENCIA

"POLÍTICA Y UTOPIA: Propuesta para la Acción en México"

IMPARTIDA POR EL

MAESTRO ELI EVANGELISTA

Miércoles 3 de Febrero de 2010

A LAS 19:00 HRS

AV REVOLUCIÓN 1747 SAN ÁNGELCASI ESQUINA CON AVENIDA DE LA PAZ, JUNTO AL CENTRO CULTURAL SAN ÁNGEL

SALÓN CORAL

ENTRADA LIBRE

INFORMES 56165440